Questão 4 — ENEM 2025 PPLCaderno azul · 1º Dia
Sopa de maní en poesía
"Pocas cosas son tan buenas como comer mandarinas mientras el sol tuesta tu piel" me dice Rosalba, y no puedo sino coincidir y desperezarme. Es la hora de la siesta, junto a la fragancia cadenciosa de las frutas está el olor seco de las cáscaras de maní. Es el otoño, el sol apenas alcanza a regalar tibieza y nosotras vamos pelando el maní crudo para la sopa del día siguiente. "Naturalmente", me cuenta Rosalba, "el maní es un producto adaptado a estas tierras, como son adaptadas las recetas españolas o francesas que conforman nuestra cocina. La mezcla de recetas y productos es la bendición gracias a la cual cada lugar posee una esencia propia. Aquí, en las recetas de avellanas y almendras interpusimos los maníes y las almendras del Beni, a las liebres las cambiamos por cuises — conejitos de la India —, a los condimentos europeos añadimos los nuestros, por sobretodo el ají en vaina, colorado o amarillo". Pobres de espíritu los que suponen que en el mundo hay sólo una variedad de cada cosa: un solo tipo de arroz, una sola especie de papa.
Para la sopa de maní Rosalba prepara un caldo espeso con patas de pollo, cebolla rallada y tomate ídem. Cuando éste ha tomado sabor y consistencia le añade una taza de maní crudo pelado en agua caliente y licuado, y espera con proverbial paciencia a que esté cocido. La sopa, como las frutas, varía de estación a estación, pero es infaltable en cada mesa: redondea y completa el "segundo" o plato fuerte, prepara los estómagos y caldea los corazones.
RUIZ, M. Disponível em: https://calendariosaboresbolivia.com. Acesso em: 25 out. 2021 (adaptado).
A diversidade cultural na gastronomia boliviana é revelada nessa crônica pela
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